Detención de una bloguera

Estoy de acuerdo contigo en lo que comentas de que “No podemos criticar en los demás lo que aquí aplaudimos.”

Ahora bien, no creo que los que secuestraron y agredieron a Yoani Sánchez la soltaran para que pudiese seguir escribiendo, más bien porque les ordenaron hacerlo los mismos que les dieron instrucciones para capturarla, según les interesó en cada momento.

En cuanto a la comparación que haces de este hecho con las últimas detenciones, en el País Vasco, de dirigentes de la izquierda abertzale, ordenadas por el juez Baltasar Garzón, no me parece, fráncamente, lógica.

detencion

La primera se trata de una detención ilegal, por personas no identificadas, sin ninguna garantía legal, mientras que las segundas, todo lo contrario.

En relación a lo que dices “que piensa la ONU sobre detenciones que hoy se producen en España y lo que callan los medios y callamos nosotros al respecto”, no me da la impresión de que se haya sometido esa noticia a un secretismo especial.

Numerosos medios de comunicación españoles han publicitado estos días la información de Europa Press de que dicho juez ha advertido al Grupo de Trabajo para Detenciones Arbitrarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de que “es en sede judicial penal en donde Batasuna debe ser declarada parte de una organización terrorista y no fuera de la misma”, en un auto en el que confirma la prisión del ex líder de Batasuna, Arnaldo Otegi; el ex portavoz del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga; y los dirigentes de la izquierda abertzale Miren Zabaleta, Arkaitz Rodríguez y Sonia Jacinto por poner en marcha un nuevo partido llamado ‘Bateragune (Todos Juntos)’ que, a las órdenes de ETA, pretendía concurrir a las elecciones municipales y forales de 2011.

El instructor judicial recuerda en su auto, al Grupo de Trabajo de la ONU, que “ni ha dispuesto ni puede disponer” de “elementos, datos y documentos suficientes que avalan” la actividad terrorista de Batasuna.

Garzón, que “discrepa respetuosamente del parecer de ese grupo de trabajo” porque es “desconocedor de dichas investigaciones”, recalca que la imputación de los cinco dirigentes encarcelados por un delito de integración en organización terrorista se basa en su “adscripción e inclusión” en un órgano “clandestino e ilegal controlado por la organización terrorista para continuar sus planes delictivos”.

En este contexto, el instructor destaca la legalidad de los registros, las intervenciones telefónicas y las vigilancias que obran en la causa judicial, al tiempo que defiende la necesidad de que ésta sea secreta para “evitar que la investigación e instrucción se frustre en la fase en la que se encuentra”.

Como se puede ver, dista un abismo, sobre todo legal, entre ambos hechos.

Salud a tí también, Grândola, junto con mi bienvenida a este blog y mi agradecimiento por tu comentario, que no hace sino enriquecer el mismo.

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